
SAO PAULO» Mauro en las oificinas de la federación paulista. Foto. Jérémy Suyker 

Los aficionados del Deportivo le han elegido el mejor jugador de los 110 años de historia del club. Nadie lo discute. Regó el cesped de honestidad e inteligencia en cada uno de los más de 30.000 minutos que lució los colores de un club humilde que pasó de la Segunda a ganar seis títulos. “Elegirme a mí el mejor jugador en un equipo con Makaay, Valerón, Djalminha, Fran, Tristán, Donato… no lo merezco”.
Por Joaquin Monti
@joacoMon
Que un futbolista brasileño fije como fecha de una entrevista un martes de carnaval ya es toda una declaración de intenciones. El que aprovecha la fiesta para descansar es Mauro Silva (Sao Paulo, 1968), el mejor jugador de la historia del Deportivo de La Coruña para sus aficionados. Así lo votaron en el 110 aniversario del club celebrado el año pasado por encima de Bebeto, Valerón, Djalminha y Fran. La cita vía Skype ha durado varias semanas de mails y mensajes desde que el equipo de prensa del Deportivo contactara por primera vez con él para mostrarle el interés de Líbero en hacer una portada con su retrato.
Mauro es un hombre ocupado que se ha propuesto la difícil tarea de profesionalizar la estructura futbolística de Sao Paulo y de Brasil. Atiende desde el jardín de su casa, a 50 metros de la de su madre, motivo por el cual no vive en A Coruña. “En esta vida hay que ser agradecido y yo le debo todo a mi madre que me obligó a estudiar si quería seguir jugando al fútbol”. Mauro vivió la perdida de su padre con 12 años, siendo el pequeño de tres hermanos. Su madre se quedó sola al frente de la familia y a juzgar por lo que consiguió con el pequeño de los Silva, merece un monumento. El periodista Santiago Segurola defendió durante los años del Superdépor que si la Liga de Fútbol Profesional eligiera un jugador para su logotipo -como la NBA eligió a Jerry West- la silueta debería ser la de Mauro Silva.

¿Sabías que Segurola decía eso de ti?
Lo sabía sí. Que Santiago Segurola diga esto… Le tengo mucha admiración como periodista desde que estaba en El País porque me parece que tenía mucho fundamento lo que escribía y le seguía mucho. El fútbol además de divertir tiene que dar más a la sociedad. Hay gente a la que no le gusta la política o la economía pero le gusta mucho el fútbol. Entonces el fútbol tiene que servir para dar un buen ejemplo a la sociedad y mejorarla. Santiago Segurola, con su sensibilidad, lo reconoció. Pero otros como Xavi, Iniesta, Valerón… son también ejemplo. No sé cómo agradecerlo pero es un orgullo que después de los 13 años en el Depor la gente me reconozca eso. Ellos me han dado mucho más que yo a ellos. Pero un comentario como este, lo del Ayuntamiento con ponernos una calle, la Universidad con un campus Mauro Silva, Paco Vázquez con lo del rey Baltasar… Todo lo que pasó entre Mauro Silva y La Coruña me sorprende.
“En esta vida hay que ser agradecido y yo le debo todo a mi madre que me obligó a estudiar si quería seguir jugando al fútbol”.
Mauro Silva
Mauro responde como jugaba al fútbol. Se anticipa, intuye la pregunta y tiene preparada la anécdota precisa y las personas a las que agradecer cada mérito. Vamos al inicio. Nadie sabía de dónde se había sacado Lendoiro a este fenómeno pero cuando llegaste al Deportivo ya eras internacional.
Con el Bragantino en el 88 ascendimos a la Seria A y en el 89 y en el 90 ganamos la Liga Paulista con Vanderlei Luxemburgo. Después se marcha y llega Parreira y jugamos la final de la Liga Brasileña contra Sao Paulo. Fueron dos años y medio muy intensos y llego a la selección con Falcao de entrenador. Una vez en la selección, el sueño de ir a Europa es más factible. Entonces firmé un precontrato con la Roma pero por el cupo de extranjeros la Roma ejecuta una opción que tenía por Caniggia, entonces no ejecutan la opción sobre Mauro. Y llega el Deportivo de La Coruña y digo, ¿Pero dónde está eso?
¿Quién fue el responsable del fichaje?
Se hizo a través de Manuel Lito Míguez Rey que en ese momento trabajaba en la Caixa Galicia en Rio de Janeiro. Es el primero que hace el contacto conmigo y con Bebeto a través de Lendoiro. Lito también fue presidente del Montañeros con Lendoiro y tenía confianza con él. Pero claro, me pareció algo muy lejano. Irse al Depor, conocía poco de Galicia. Me sonaba Santiago de Compostela por un libro de Paulo Coelho… y en principio, honestamente, no me parecía el mejor lugar, pero el Deportivo fue el que puso el mayor interés y la posibilidad de irme con Bebeto, dos titulares de la selección brasileña. Nos convencimos el uno al otro y pensamos que podíamos hacer cosas importantes. El histórico del Depor en ese momento, si no me equivoco, era de 19 años en Segunda División. Acababa de ascender y jugó la promoción con el Betis. Pero en primer momento era una oportunidad de ir a Europa para saltar a otro equipo.

G P
1.
CHI 4 0
2.

Deja un comentario